jueves, 27 de febrero de 2014

Hola hijo
Esta noche te he visto sonreír. Entre sueños.
Daría lo que fuese por saber a que mundo de fantasía viajas cuando duermes...
Me encantaría cerrar los ojos y despertar junto a tí en tu sueño.
Estoy segura que será un mundo lleno de colores preciosos. Decorado con multitud de flores, desprendiendo su aroma sólo para tí.
Si pudiese regalarte una vida así...
Si estuviese en mis manos ofrecerte una vida libre de barreras, de murallas infranqueables.
Dime hijo, que puedo hacer para llevarte cada día a ese lugar que te hace sonreír. Cómo puedo engañar a esos monstruos que te impiden correr por la playa de tus sueños.
Cuéntame, que se siente siendo libre.
Qué se siente caminando de puntillas sobre la luna.
Que se siente abriendo los brazos y tumbándose sobre la nieve templada.
Qué se siente bailando entre las nubes.
Cómo podría yo, devolverte algo de lo que te arrebataron.
Yo seguiré luchando, desde mi pequeño taller de ilusiones. Desde mi pequeña fábrica de deseos. Para conseguir algún día fabricarte un mundo a tu medida. Un mundo en el que no tengas que soñar para volar entre las estrellas.
Desde mi pequeño rincón, aquí, trabajando mientras tú duermes, observando cada sonrisa, cada gesto...
Y algún día conseguiré entrar en ese mundo con el que sueñas.
Y compraré ese mundo, o lo robaré, o pediré que me lo regalen.
Mientras tanto, prometo darte todo lo mejor de mí.
Intentaré que el mundo en que vivimos ahora, aunque no se parecerá nada al mundo de tus sueños, sea lo más cercano a lo que tú mereces.
Aunque tenga que crear una nueva luna, nuevas estrellas...
Dime hijo, que puedo hacer para que nunca dejes de sonreír.




domingo, 1 de diciembre de 2013

A mis hijos...

Os quiero. Os quiero tanto que no hay palabras para escribirlo. 
Cuando leáis esto, seréis mayores, personas independientes, distintas, con vuestra vida propia.
Espero haber sido la madre que merecéis. Que vuestra infancia haya sido feliz.
Me he equivocado en muchas ocasiones, lo sé. Os he regañado más de lo que debiera, puede ser.
Pero ahora que ya sois grandes, me gustaría que al mirar hacia atrás, una sonrisa se dibujase en vuestro rostro. Que estéis llenos de ese amor que he procurado daros toda mi vida.
Los tres, cada uno diferente, habéis llenado todos los rincones de mi corazón. Habéis hecho florecer mil primaveras en fríos inviernos. Y ni una sola noche de mi vida, en las que he permanecido despierta, cuando estabáis malitos, he sentido que no mereciese la pena. Si cierro los ojos, todavía puedo veros correr hacia mí. Y puedo sentir vuestros abrazos, vuestros besos. Puedo escuchar todos los te quiero.

Siempre estaré, con los brazos abiertos para vosotros. Como cuando eráis niños, y os hacíais daño jugando. De la misma forma que os curaba y os daba mimos, lo haré siempre.
Siempre, pase lo que pase, podéis correr hacia mí. Os secaré las lágrimas del desamor, os curaré las heridas del corazón.

Aunque ya no os daré cada día el beso de buenas noches, cuando vengáis os daré muchos, muchos besos. Para que cada noche pongáis uno en vuestra frente...


sábado, 30 de noviembre de 2013

Porque a veces, llenamos el baúl sin darnos cuenta... De que los besos que no damos, no volverán...


Quisiera no tener que separarme jamás de tí. Acariciar esa carita, esas manitas, sin pensar en nada más.

Algún día, serás mayor... Y los besos que no te haya dado en tu infancia, quedaran secuestrados en el baúl de los recuerdos.

Dónde se quedan esos te quiero, esos abrazos, esas miradas de amor, que por alguna razón no se dijeron, no se dieron...

Prometo entregarte ese baúl vacío.

No dejaré pasar una oportunidad para recordarte que no hay nada más importante que tu risa. Nada más reconfortante que tu olor. Nada más maravilloso que verte crecer.

Cuando seas mayor, y tengas tú también tu propio baúl de sentimientos, no dejes que se llene nunca.

Ama, quiere con locura. Aunque llores en el camino. Aunque las piedras duelan. Aunque los vientos cieguen.

Tú sigue amando, regalando sonrisas, abrazando a la vida.

Ahora mismo, que estás dormido a mi lado, te acaricio y te beso en silencio.

Despacito,
te susurro al oído que te quiero.





Para las madres que adoran a sus hijos, para los padres que darían todo por ellos, y para los hijos que necesitamos el abrazo de mamá y papá...


Abrázame hijo mío.

Que pasa mami?

No pasa nada cielo. Necesito sentir los latidos de tu corazón. Voy a contarte algo que ahora no entenderás, pero que cuando seas mayor y lo leas, quizás entonces me comprendas bien.

Dime mami...

Quiero que sepas que pase lo que pase, yo siempre estaré aqui. Que siempre podrás volver a mis brazos.
cuando tengas miedo, cuando te asuste el mundo, cuando necesites que te diga lo muchísimo que te quiero, aqui estaré.

Cuando la vida se complique, cuando te equivoques, cuando escojas un camino erróneo, aún en esos momentos, aqui estaré.

Cuando alguna de tus primaveras no veas salir el sol, cuando anheles mi calor, aqui estaré.

cuando te sientas diferente, extraño. Cuando alguien te rechace por ser excepcional. Cuando quieras encontrar un refugio, aqui estaré.

Cuando tus pies se cansen de caminar, y necesites que te sujete en mi regazo. Cuando quieras que te acompañe en tu viaje, aqui estaré.


Cuando tu memoria te lleve a tu infancia, y quieras recordar lo especial que fuiste para mí, aqui estaré.

Cuando yo me haya ido, cierra los ojos y piensa en mí, esté donde esté... Aqui estaré.

Siempre.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Eneko y yo os mandamos un enorme abrazo a todos. 
Muakkkkkksss !!! 



Cualquier madre es capaz de todo por conseguir la felicidad de sus hijos. Todas tenemos ese don, esa misión que nos concede la vida cuando somos madres.
Nunca es sencillo. No se compra. No hay seguridad de éxito. 
Pero una madre jamás se rinde. Sonríe entre sollozos, ahogados in extremis para que nuestros pequeños retoños crezcan sin dolor.

Si además de la lucha diaria, la de todas las madres del mundo, tenemos una batalla más complicada, esta madre no desiste. Jamás.

Esta madre, agotada de pelear, mostrando al mundo esas ojeras, que tienen tantas historias que contar, se levanta cada mañana con el propósito de cambiar su historia.

Ser madre de un hijo con problemas te revuelve todos los sentidos. Ves más allá, oyes melodías inaudibles para otros, hueles el peligro que se acerca, saboreas cada triunfo como el más dulce almíbar, y tocas a diario el cielo y el infierno.

Y todo esto, te hace invencible. Aunque cientos de fantasmas amenacen tu dolorido corazón, eres consciente de que la única forma de seguir adelante es abrir bien los ojos y dibujar una enorme sonrisa en tu rostro.

Porque tu hijo se merece una madre con superpoderes. Una heroína que lo rescate de los malos. Una hada que lo tome de la mano y le ayude a volar...

Y aunque esta podría ser la historia de cualquier madre, hoy estaba pensando en una mujer en especial.
Una amiga, compañera de batallas, de risas, de mensajes de ánimo, y madre de uno de los niños más especiales y maravillosos del mundo.

Para tí, Vanessa, que siempre estás ahí, que gritas, lloras, peleas.

Todo mi agradecimiento por enseñarme tanto,

¡¡¡FELICIDADES!!!

Podéis conocer su historia y la de su hijo.
https://www.facebook.com/AYUDANOSACAMINAR?fref=ts






Dedicado a las madres que sufren. A los hijos que sufren. Cuando nadie tiene culpa del sufrimiento... Pero nadie lo puede controlar.
Cuando te gustaría dejar de sentir tan intensamente. Cuando se ama de verdad...

Por qué lloras?
Dime mami que te pasa.
Yo quisiera que todo estuviera bien. Que nunca te pusieses triste por mi culpa.
Ya sé que no soy responsable de lo que me pasa, pero soy una persona como tú, y sufro si tu sufres.

Hay días en los que te noto preocupada. Que me besas distinto, me abrazas distinto, y tu mirada, es reflejo de un mar azul.

Yo intento que estés contenta. Cada día me esfuerzo para que tu sonrisa sea mi mejor medicina. Y sé que a veces es complicado, porque estás cansada y asustada.

Qué puedo hacer yo, siendo tan pequeño? Cómo podría arrancarte una sonrisa cada amanecer?

Ya sé... Voy a quererte más aún. Voy a darte muchos muchos besos. Y si algún día no puedo dartelos, te los enviaré con la mirada.Los niños como yo sabemos besar de muchas formas.

Tu no estés triste, mami. Yo sé que viajas cada noche, mientras duermo, a un lugar que se llama Esperanza. Sé que pasas mucho rato allí, hablando con las hadas que viven en ese lugar. Y les pides por mí. Les pides más pócimas. Pócimas llenas de esperanza. De ilusión.

Yo no sé que pasará en el futuro,pero si sabía que mi destino era éste antes de nacer. Necesito saber que me va a acompañar tu sonrisa, cada día, cada noche. NEcesito saber que seguirás viajando a ese lugar, y trayendo a casa más esperanza.

Ojalá algún día tus lágrimas no lloren.Ojalá quer rían conmigo.
Ojalá esas lágrimas que hoy escondiste, sirvan mañana para regar un jardín lleno de flores.

Aunque mami, la flor más bonita, eres tú.

Gracias por dar tu vida por mí.